Pablo Hasél
viernes, 10 de agosto de 2012
Una del más grande.
"Ojalá la mañana te recuerde que tenemos noches pendientes, dime que tu ternura no se fusionó con la polución y se esfumó. ¿Que es el ruido de los coches y el de un bar al lado de tu voz? Alimentas al poeta y das hambre al corazón reconoce que nadie te podrá sentir como yo. Júrame que cuando cae la noche no me añoras y que ya nunca lloras al recordar como descubrimos la eternidad en unas horas. Camino cabizbaja entre multitudes invisibles, recordando como agarrada a tus manos me sentí libre, mientras la locura de la urbe se exhibe, como si pudiera excitarme más que tú, como si prefiriera su iglú antes que tu guarida, la noche sin control ya me parece aburrida, aunque la siga tentando como si acabara en comisaria o fuera a traerme tu sonrisa. Me atrevo a decirte que has sido el mejor que he querido, aunque no merezca ni un rinconcito de tu olvido. Vuelvo al amanecer por las calles de las que te vas, los rayos de sol descubren a un Peter Pan sin nunca jamás, con ganas de rebentar casi todos los escaparates y después decirte más tranquila -No seas tonto no te marches. Si te enamoraras a ti mismo podrias entender porque me enamoré de ti y no de otro hombre, si no eres cobarde nunca será tarde.YO NO QUIERO OLVIDARTE, YO QUIERO PODER AMARTE"
Pablo Hasél
Pablo Hasél
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario